John Wayne gacy - El Payaso Asesino
>> 181 comentarios
Albert Fish - El abuelo canibal
>> 158 comentarios
Charles Manson
>> 72 comentarios
El Asesino del Zodiaco
>> 66 comentarios
Andrei Chikatilo
>> 61 comentarios


Mini Juegos
Fotos de muertos
Peces raros
Fotos de Fantasmas
dia de tu muerte
Esqueleto Alien
La Programacion
Todo Profetas
TraductorPlus
QuieroCocinar.com
> Añade tu web

 
>> Harold Shipman - El Doctor Muerte
 
Harold Frederick Shipman nació en Bestwood, condado de Nottingham el 14 de enero de 1946, fue criado en el seno de una familia de clase obrera y tuvo una infancia relativamente normal. Debido a la influencia de su madre, Vera, siempre mantuvo cierta distancia con la gente del barrio, de hecho, se dice que fue el preferido de su madre quien le veía como el más promisorio de sus hijos. Dr. Shipman "Doctor Muerte".
 
Su buen desempeño durante la educación básica le gana un sitio en la High Pavement Grammar School, en donde se convierte en un estudiante mas bien mediocre y solitario. En el verano de 1963, a los 17 años, pasa muchas horas junto a su madre quién está muriendo de cáncer pulmonar, una y otra vez atestigua como le es inyectada morfina para calmar los dolores provocados por la enfermedad.
Foto de Harold Shipman "El Doctor Muerte" con alguna de sus victimas.
De acuerdo a la hipótesis de Richard Badcock, siquiatra convocado por la juez Janet Smith, ese sentimiento de impotencia y vulnerabilidad habría desencadenado más tarde en Shipman la voluntad de tener el poder absoluto en relación al proceso de la vida y la muerte

A la muerte de su madre llevo una cinta negra
alrededor del brazo durante varios días, pero nunca desahogo
su pesar. Retoma con tesón implacable sus estudios y no
obstante ser rechazado dos veces, a los 19 años comienza su
carrera médica en la Universidad de Leeds.

Durante su primer año en Leeds conoce a Primrose
Oxtoby, una decoradora de escaparates de 16 años de edad. Al
cabo de algunos meses de relación ella queda embarazada y
contraen matrimonio tres meses antes de que nazca su primera
hija, Sarah. Mas adelante tendrían otros tres hijos.

En marzo de 1974 empezó a ejercer en un consultorio
de Todmorden, Yorkshire. Era taciturno y reservado, pero
parecía tener un conocimiento medico enciclopédico y
derrochaba energía. Fue entonces cuando comenzó a sufrir
desmayos. Shipman dijo que padecía epilepsia, pero la
verdadera razón era que se había vuelto adicto a la un
narcótico llamado petidina. Fue descubierto accidentalmente
y fue despedido del consultorio pero el Consejo Medico
General lo dejo seguir ejerciendo a condición de que lo
supervisara un psiquiatra. Un juez lo multo con 600 libras.

En 1979, Shipman solicitó un puesto en el Centro
Medico Donneybrook, en Hyde. Fue sincero respecto a su
anterior adicción a la petidina y aseguro a quienes lo
entrevistaron que había superado del todo sus problemas y
pidió que confiaran en él. Pronto le reconocieron no solo
como un buen medico sino quizá como el mejor de Hyde.

En 1992, 14 años después, Shipman toma por fin la
decisión de instalar un consultorio propio. La separación no
fue grata para sus socios de Donneybrook. Aprovechándose de
una falla en su contrato abre el consultorio en Market
Street, cerca del hospital, y se lleva consigo a sus 2,300
pacientes.

Con su barba cana y aires de indefenso intelectual,
buen padre de familia y esposo ejemplar, Harold se ganaba la
confianza de sus pacientes quienes le consideraban como un
doctor amable, hogareño y cariñoso, siempre preocupado por
su salud. Era un miembro respetado de la sociedad de Hyde,
residencia principalmente de personas mayores y trabajadores
que solo van allí a dormir. A nadie extrañaba que el buen
doctor visitara en su domicilio a algunos de sus pacientes
para ahorrarles el viaje hasta su consultorio.

El miércoles 24 de junio de 1998 una de estas
visitas domiciliarias marcaría el inicio de una serie de
sucesos que conmoverían a la opinión pública inglesa y de
todo el mundo y llevarían a descubrir la otra cara del Dr.
Shipman, la del "Doctor Muerte".

Aquella mañana a las ocho, Harold Shipman fue
recibido por la Sra. Kathleen Grundy de 81 años en su
domicilio de Joel 79, apenas a tres kilómetros del
consultorio de éste en la calle Market. Nada extraño había
en ello, Kathleen había sido su paciente durante los últimos
20 años. Tras auscultarla procedió a ponerle una inyección y
unos minutos después el Dr. abandonaba la casa para ir a su
consultorio. Ese mismo día, algunas horas más tarde, se
recibiría en Hamilton Ward & Co., un bufete de abogados
también de la calle Market, una carta con dirección de
remitente de Kathleen Grundy .

Angela Woodruff, hija de Kathleen, abogada de un
despacho de Warwickshire a 130 kilómetros de Hyde, no podía
comprender como era que su madre había muerto, apenas
algunas semanas antes había estado de visita con ella y se
veía bien de salud y animosa. El Dr. Shipman trató de
consolarla diciéndole que no había nada de extraño, muchas
muertes por edad avanzada sucedían así, sin previo aviso, de
hecho no sería necesaria una autopsia. La Sra. Grundy fue
enterrada en el cementerio de Hyde el 1 de julio.

Dos semanas más tarde, Angela recibió una llamada
telefónica de Hamilton Ward & Co. Le dijeron que habían
recibido un testamento a nombre de la señora Kathleen
Grundy, en la cual legaba la totalidad de sus bienes,
valuados en 386 mil libras esterlinas, al doctor Harold
Shipman. En el bufete estaban confundidos porque nunca
habían representado legalmente a la anciana. Para Angela el
desconcierto fue mayor, ya que ella había sido siempre la
representante legal de su madre. Cuando le enviaron por fax
una copia del testamente se llevo otra sorpresa. El texto
era escueto y frío, escrito al descuido con una maquina
defectuosa, lo cual habría escandalizado a la señora, que
era muy meticulosa. Angela conocía bien la firma de su
madre, y esa le pareció demasiado grande. Convencida de que
el testamento era una burda falsificación, discutió el
asunto con su esposo Phil, profesor de física en la
universidad de Warwick, el cual se pregunto si alguien
intentaba desacreditar al doctor Shipman.

Angela decidió hacer su propia investigación antes
de hacer algo, se entrevistó con los testigos que validaban
el documento y descubrió con sorpresa que ambos apuntaban al
Dr. Shipman. Tras consultarlo con uno de sus socios, un
hombre versado en derecho penal decidió acudir a la policía.

El jefe de investigadores Bernard Postles de 45
años, de la policía de Stalybridge, tomó conocimiento del
caso, él y sus hombres descubrieron que no era la primera
vez que el doctor Shipman estaba bajo sospecha.

Debbie Bambroffe quién trabajaba en la empresa
funeraria de su familia también había reparado en algunas
extrañas coincidencias sobre la muerte de algunos pacientes
del Dr. Shipman y comentó sus sospechas con Susan Booth
quién era socia del consultorio Brooke. En Inglaterra, antes
de que se haga una cremación, un medico de otro consultorio
debe examinar el cadáver y Brooke era quién normalmente
avalaba las cremaciones solicitadas por Shipman.

En marzo de 1998, la doctora Linda Reynolds, una de
las socias de Booth, fue a visitar al medico forense local
John Pollard. Le contó la extraña sucesión de hechos del
último año, y al final hizo hincapié en lo delicado de su
situación. Pollard la comprendió y acudió a la policía de
Manchester, pero pidió discreción absoluta. Entonces se
abrió una investigación. Los agentes averiguaron que el
doctor Shipman había firmado 19 certificados de defunción en
los seis meses anteriores, mas tarde se enterarían de que la
cifra real era 30, con todo, las autoridades de salud
pública localizaron los registros médicos de solo 14 de las
19 defunciones, y contenían pocos datos sobre las
circunstancias en que ocurrieron.

Postles examino una fotocopia del testamento de la
señora Grundy y se percato de que en un recuadro se había
indicado su voluntad de ser incinerada. Por suerte esta
voluntad no había sido respetada y decidió exhumar el
cadáver de la señora Grundy. A las dos de la mañana del
sábado 1 de agosto fue exhumado el cadáver e inmediatamente
enviado al servicio forense, la autopsia comenzó a las 8.30
de la mañana. Mientras tanto la policía se dedicó a
averiguar cuanto fuera posible sobre Harold Shipman.

Hacia finales de agosto, Julie Evans, toxicóloga del
laboratorio de Servicios Forenses de Chorley, Lancashire,
comunicó a Postles que había encontrado en el cadáver de la
Sra. Grundy niveles de morfina que indicaban una sobredosis.
Shipman fue interrogado pero negó saber el porqué. El medico
dijo que los detalles del caso estaban en su computadora, lo
que no parecía saber era que la fecha y la hora exactas de
sus anotaciones estaban registradas en el disco duro de su
maquina. Y, mientras lo interrogaban, un grupo de
especialistas de la policía estaba copiando ese disco. No
tardaron en determinar que muchas de las anotaciones sobre
la señora Grundy -hechas supuestamente durante las consultas
en años anteriores- en realidad habían sido introducidas en
la computadora el día de su muerte.

El 7 de septiembre de 1998, al acusar formalmente a
Shipman por el asesinato de la Sra. Grundy y hacerse
públicos los descubrimientos de la policía muchos familiares
de pacientes fallecidos del Dr. Shipman comenzaron a mostrar
sus dudas. Uno tras otro los casos fueron desgranándose y 11
exhumaciones y autopsias más las anotaciones falseadas en la
computadora del Dr. fueron dibujando una imagen realmente
terrorífica.

La sala Uno del Tribunal de Preston fue testigo, a
partir del 5 de octubre de 1999, del juicio de Shipman. En
total enfrentaba 15 cargos por homicidio y uno por
falsificar el testamento de la señora Kathleen Grundy.

En su mayor parte, el testimonio de Shipman fue
cuidadoso, jamás aceptó haber cometido los crímenes. Tras
siete días de escuchar al fiscal presentar pruebas y oír el
testimonio de mas de 120 testigos, el jurado aun tardo una
semana en llegar al veredicto. El 31 de enero de 2000
declararon al acusado culpable de los 15 cargos de homicidio
y de la falsificación del testamento.

El juez Forbes no escatimo palabras al dirigirse a
él. "Usted asesino a todas y cada una de sus víctimas
pervirtiendo sus habilidades medicas de manera calculada y a
sangre fría -le dijo-. Casi tengo la certeza de que cada una
de esas mujeres le sonrió y expreso su agradecimiento
mientras las sometía a sus mortales tratamientos. No hay
adjetivos para calificar la maldad de todo lo que usted a
hecho".

La Universidad de Leicester ha hecho público un
minucioso informe que ahonda en los historiales clínicos
tratados por Harold Shipman en su carrera como facultativo y
su conclusión es escalofriante: probablemente más de 297 de
sus pacientes no murieron por causas naturales. Los
investigadores, médicos y jueces que han tomado parte del
caso del "Dr. Muerte" han descartado la eutanasia o el lucro
como móviles de sus horrendos crímenes. El porqué de sus
actos es un secreto que se llevó a la tumba.
/> Fuente:www.zonalibre.org/blog/alikuekano/archives/087369
.html
  >> Más material :
 
 
  >> COMENTA ESTA NOTICIA:
 
  >> Iniciado por lunar10:
tambien en españa hay una madica que hace otra tactica,pero con el mismo fin MATAR
habria que investigar a cuantos pacientes hizo lo mismo y en sus historiales pusieran diferentes defunciones como hacia el doctor muerte
(nadie se para a pensar si cuando muere una persona es por que le toca o por que el medico lo hizo sin permiso)
  >> Iniciado por link:
en realidad ami me parese un maldito asesino qe se aprobecho de la confinza se sus pasientes pero si ___no me conbiene jusgar anadie ni ati ni ami el resivirA EL CASTIGO DE DIOS ESO ES SEGURO
  >> Iniciado por sol:
me interesa investigarlo
  >> Iniciado por juanito:
Dios nos libre de estos pin..... locos.
............................................................................
> Dios save que aser con estos tipos dios tiene a todo una mision que la misio es tratar de seguirlo asu fe no tener miedo alo que lo asustan enfrentalo no importa lo que suseda por que dios siempre esta a lado y dios perdona a todo pero en el juicio final va ver un juez justo que dios
Publicado por diego_nacha@hotmail.com
 
00 ] Siguiente 
 

Asesinosenseries.com
Los psicokillers más famosos de la historia
. Todos los crímenes y sus autores con todo detalle.

 
Impresiones Web, SL. Andres Mellado 29,of.A;28015, Madrid (España).Tlf: +34915445873 E-Mail:.Inscrita en el
Registro Mercantil de Madrid, Tomo 19602, Folio 112, Sección 8ª, Hoja M-344480, con CIF B-83844787.